En 1 minuto
- Definí qué información necesitás antes de pensar en cómo migrarla.
- Cada conjunto de datos necesita una fuente y una persona que lo valide.
- Probá con una muestra representativa antes de la carga definitiva.
- Planificá el corte: hasta cuándo se usa el sistema anterior y quién valida el inicio.
La migración empieza con una decisión: qué información necesita la organización para trabajar en el nuevo sistema. Después hay que establecer dónde está, quién la conoce y cómo comprobar que quedó correctamente cargada.
Copiar todos los archivos disponibles puede trasladar al nuevo entorno problemas que ya existían. Conviene preparar la información y definir criterios de validación antes de la carga.
1. Hacé un inventario de las fuentes
Identificá sistemas, planillas y otros registros relevantes. Para cada conjunto de datos, anotá un responsable y el uso que tiene en la operación.
| Información | Fuente actual | Responsable | Uso en el nuevo sistema |
|---|---|---|---|
| Clientes y proveedores | A completar por tu equipo | A completar | Identificación y operaciones |
| Productos o servicios | A completar | A completar | Compras, ventas o prestación |
| Operaciones pendientes | A completar | A completar | Continuidad del trabajo |
| Saldos y existencias | A completar | A completar | Punto de partida validado |
| Históricos | A completar | A completar | Consulta o análisis, si corresponde |
Esta tabla es una herramienta de trabajo para el lector; no representa datos de un cliente.
2. Definí qué se migra y qué se conserva para consulta
Datos maestros, operaciones abiertas e históricos tienen necesidades distintas. Migrar un histórico completo puede implicar reconstruir relaciones y reglas que ya no se utilizan.
La decisión debería considerar utilidad, calidad y esfuerzo. También conviene identificar qué registros deben conservarse por obligaciones aplicables, con participación del responsable correspondiente.
3. Revisá calidad y consistencia
Buscá duplicados, campos incompletos, códigos inconsistentes y referencias que no coinciden entre fuentes. Acordá una regla para resolver cada situación; no elimines ni combines registros solamente porque sus nombres se parecen.
Prepará una muestra representativa. Debe incluir tanto los casos habituales como las excepciones relevantes para el negocio.
4. Definí quién valida cada conjunto
Una carga puede completarse técnicamente y seguir siendo incorrecta para la operación. La persona que conoce los datos debe poder revisar su contenido y las relaciones que importan.
Para existencias o saldos, definí controles y conciliaciones con el responsable del área. La revisión técnica y la validación funcional cumplen funciones complementarias.
5. Probá antes de la carga definitiva
La prueba debe comprobar que los datos se cargan y que pueden utilizarse en el circuito previsto. Por ejemplo: seleccionar un cliente, registrar una operación y consultar la información resultante.
Registrá los errores y sus correcciones. Si cambia la fuente después de la prueba, revisá qué controles hace falta repetir.
6. Planificá el corte
Acordá hasta qué momento se trabaja en el sistema anterior, cómo se tratan las operaciones de transición y quién valida el inicio en el nuevo entorno.
La planificación debe contemplar respaldos, responsables y condiciones para continuar o revisar la salida. El detalle depende del proyecto y de la operación.
Lista de revisión antes de migrar
- Cada conjunto de datos tiene fuente y responsable.
- Está definido qué se migra y qué queda fuera.
- Las reglas de limpieza están acordadas.
- Se probó una muestra representativa.
- Se revisaron relaciones, totales y casos de uso relevantes.
- Está definido quién acepta la carga.
- Existe un plan de corte y tratamiento de operaciones pendientes.
- Las personas involucradas conocen el momento y su responsabilidad.
